Neurofilosofía

neurofilosofia

Tambien puede usar
las teclas del teclado
y
para navegar

Hawái prohíbe las tóxicas cremas solares. Oxibenzona, extinciones y salud. Playas muertas.

06/2018

Cierto es que el Acuerdo de París promueve un desarrollo con bajas emisiones de CO2 y una reducción de agentes químicos contaminantes, lo cual es totalmente necesario y urgente si realmente queremos proteger la vida humana, la salud y el medio natural.

 

Pero, también es cierto que centrar la atención de algunos problemas medioambientales únicamente en las emisiones de CO2 puede a veces, conducir a abordar problemas desde un enfoque equivocado. Es el caso de la extinción del 20% de los corales marinos en los mares del planeta, atribuida erróneamente por algunos expertos al cambio climático antropogénico. Me explicaré: estudios científicos realizados por expertos independientes, es decir, no financiados por los intereses comerciales de las industrias química y cosmética, como por ejemplo el estudio sobre los efectos toxicopatológicos del filtro solar UV oxibenzona en las plánulas de coral publicado en septiembre de 2015 afirman que, las mediciones de la presencia de oxibenzona en los arrecifes de coral de zonas costeras habitadas o con presencia constante de turistas en las Islas Vírgenes y Hawái, detectaron concentraciones 12 veces superior a las suficientes para que se produzca el blanqueo y muerte de los corales. El radio de acción de un solo bañista portador de oxibenzona en su piel alcanza los 300 metros, lo que llevó a la prohibición de las cremas solares en lugares como los ecoparques marinos de México.

 

Además, la oxibenzona es un agente químico perjudicial para la salud, sobretodo, cuando se expone en la piel a los rayos solares porque se absorbe y afecta a todo el organismo. De hecho, en estudios con ratones, la exposición a la oxibenzona afectó significativamente la fecundidad, así como la inducción de una inexplicable mortandad en hembras lactantes. Este tóxico se puede encontrar en multitud de productos cosméticos, como las cremas para “protegerse” del ahora tan temido Sol, o los champús y suavizantes de cabello, entre otros. Además, esas cremas solares bloquean los rayos UV y por lo tanto impiden la transformación en la piel de la provitamina D en vitamina D (“la del Sol” en un 90%). La deficiencia de vitamina D produce enfermedades como el raquitismo, la osteoporosis, enfermedades infecciosas, autoinmunes y cáncer. La cosa sana es una alimentación adecuada y tener un poco de mesura al tostarse al Sol para no achicharrarse como una salchicha abrasada, lo que evidentemente es muy perjudicial.

 

La oxibenzona la presentan en múltiples denominaciones: BP-3, benzophenone-3, 2-hydroxy-4-methoxphenyl phenylmethanone, o también, CAS No. 131-57-7. Este elemento químico mata las larvas de animales y envenena las costas de arrecifes de coral; por lo que centrar la lucha ambiental en las emisiones de CO2 y desestimar otras causas como los vertidos de aguas residuales con agentes tóxicos en las costas, es sin lugar a dudas un fatídico error. En otras palabras, centrar los problemas alrededor del cambio climático antropogénico puede llevar a ocultar otras causas de alto impacto perjudicial en la salud humana y el medioambiente. Así, la causa de la muerte de los corales y la fauna marina más vulnerable ha quedado demostrado por estudios científicos independientes: se debe a contaminantes químicos como la oxibenzona. Por consiguiente, esta anomalía química que ha introducido el ser humano en la naturaleza, hace que me pregunte lo siguiente: ¿Podría la oxibenzona ser el agente químico causante de la extinción de las tellinas en algunas playas valencianas cuando hace unas décadas comenzó el boom de las cremas para protegerse del Sol? Este fenómeno de “playas muertas” bien merecería un estudio por parte de las autoridades valencianas.

 

La ley que prohíbe en Hawái las cremas solares con oxibenzona no entrará en vigor hasta el año 2021. Pero, de momento, es una noticia esperanzadora tanto para el medio natural como para la salud humana.

 

Arturo Gradolí. Informàtic, Filòsof i Màster en Història de la Ciència i en Comunicació Científica (UPV-UV). Doctorand.

17-06-2018

Print Friendly, PDF & Email